y el olor a azufre
las noches compartidas con el hambre
y el sabor de la sangre
las encias inflamadas
el reflejo de dolor en los pulmones
el oido acostumbrado
el latir del ojo
todos los perfumes que cuentan la selva
el bosque de caucho dentro de la pequeña casa
kilometros recorridos en colchon
y el puente.