por que te lleva, a todos lados.

sin saber, ellos rendian culto a lo mismo que nosotros, sin saber, pasabamos todos por lo mismo, sin notarlo, se pasaron el dia caminando por la senda que ya habiamos recorrido.
22 cuadras por velez sarfield, pero cuando ya es entre rios, doblar en caseros, ir para arriba, hacer tres cuadras, en esa esquina dejo por ultima vez su necesidad de decir cosas interesantes, creo que nunca en la vida me pare ahi, asesinato de la razon de lo que quedo, desvario, pienso, me mutilo como un tren de filos que corren las 22 cuadras por callao, antes de ser callao, bajo en brasil, cruzo el campito, me acuerdo del medio al medio, de parque patricios, de la noche humeda, 22 cuadras por entre rios y llegar a la plaza del congreso, caminar, buscar el edificio de aguas, fumar una tuca antes en la ventana de congreso, caminar y cruzar un grupito de feminas preadolescentes, las miradas palidas, las estalactitas de agua de nariz, los bajo uñas grises, las 22 cuadras de antes de que callao sea callao, antes de que doble ahi en las heras, ahi en congreso, donde queria vivir siempre, ahi en patricios, ahi en balvanera creo. toda esa zona de descontrol controlado, buenos aires lejos de la urbe plastica que ofrecen los fines de semana. un miercoles, un atado de cigarrillos que me regalaron, un encendedor que me robe, la esquina fria de rodriguez peña y peron, medio porro que se quema en cuanto no pasa policia, la locura.
las zapatillas de cuando tenia 17 años, los cordones los mismos que las veredas saben tener a los costados para que mis cordones toquen el piso cuando mi cuerpo se rinde ante el asfalto, es que si... a esta hora demora.
plagado de comentarios que no quieren dilatarse pero que saben que no se puede mas que decir, entonces el camino a la espera cuenta con los siguientes articulos:
tres cigarrillos (por alguna razon uno de ellos no es del mismo origen, tipicos trueques de la noche que no se vivio sola), un paquete de lo primero que veo y calculo que es masomenos canjeable por un billete chico y un resto en monedas para viajar, una secuencia de miradas entre una mujer y un hombre en la parada del 6, un grupo de niños exploradores de la calle, dirigiendose en viaje psicodelico berreta a la plaza del congreso con sus bolsas de coto llenas de pegamento, una luz que parece ser lo que queria que sea, una mano extendida, una ultima pitada, el 37 de vuelta a casa, los 5 asientos ocupados, el colectivero que se corto los pelos y ahora parece un señor grande, las 19 cuadras por combate de los pozos, las 3 restantes por la proxima callao, detenerse en caseros, que suban nuevamente las ideas de provincia con olor a vino y tabaco jockey, las rayas de culo en la escalerita, los pechos de una nena de 14 años machucados por su chico-gorrita, toda la vuelta por velez sarfield, la boca seca, cruzar el puente, esperar unos minutos, tocar el timbre, llevar las 5 cuadras con la cabeza cubierta, prender la tuca. morir el dia. ser joven de nuevo, comer de lo que come el virus de la sangre.