Herrajes, cerramiento, cerradura, alguna que otra llave, bloqueos, mentales, sentimentales, pseudo generacionales, atado… atado a los grises, a lo blancos, a esa luz que te llena, que entra por el pecho, y también a esa tinta oscura que es la sumatoria de todos los colores, el verde, el azul, el rojo… el negro, esa saturación cromática para los sentidos, para los sentires, siento como un nudo.

Complicaciones colmos, contras, extras, suficiente para dejar todo como estaba antes, como para llenar un paredón de frases con tiza, con “perdón” con “no sabia que seria así” con “no es algo que se pueda manejar”

Francamente, es una lluvia que viene seguido a maltratar esta primavera… es un golpe de calor en un verano, es una tarde de cincuenta grados a la sombra, no son los veintipico agradables, ni los hermosos treinta de estoy en el mambo y me encanta… es una lluvia fría en un día mas frió aun, es una llamada que te despierta cuando estas durmiendo en el mejor de los sueños, no me quería despertar, no quiero que me despierten, no quiero que me llamen la atención, no quería saber que onda. Estoy demasiado en onda…

Me olvide, me confundí, pensé que era otra cosa, me dormí, me pase, me quede sentado.